CREA | ULSA Oaxaca

Conoce tu Biblio

Es un gusto saludarles este día queridos lectores, pues una nueva voz se ha sumado a este equipo; y esa voz soy yo. Una bienvenida muy al estilo de Lady Whistledown en Bridgerton. He de confesar que amo esa serie y cuento los segundos para ver la próxima temporada.

Hoy les invito a leer un nuevo libro que podrán encontrar en su biblioteca más cercana, es decir, la de la universidad. Un libro que esconde una historia curiosa sobre cómo el destino me llevó a encontrarlo. Había salido al centro de Oaxaca: ya saben, la típica salida a Santo Domingo y sus alrededores en busca, principalmente, de una cafetería que había visto en TikTok y anhelaba visitar. Un breve paréntesis: la verdad fue una mala experiencia porque casi todas las bebidas estaban cargadas de café y yo, cero amante del café, pasé toda la noche en vela después de aquella tragedia en que se convirtió un latte y un delicioso tiramisú.

En fin, caminando hacia la cafetería me topé con un cartel que decía: se compran o venden libros nuevos, seminuevos o usados que llamó mi atención, así que decidí entrar en busca de un libro para leer y para realizar la tarea encomendada: una reseña literaria.

La verdad, el lugar olía a libros viejos, pero no fue motivo de desagrado. Uno de los muchos sueños que tengo desde pequeña ha sido tener una biblioteca tan extensa como aquellas que se ven en películas de época, donde puedes encontrar todo tipo de libros para todos los gustos y que, al momento de entrar, te recibe ese olor a libro viejo lleno de una historia jamás leída hasta que lo abres.

Volviendo al tema, después de una ardua búsqueda encontré esta joya, un poco rayada al inicio con marca-textos rosa, de ese que encuentras hasta en el rincón más lejano del planeta. Se trata de un libro usado al que le falta uno de los relatos prometidos en el índice: revisándolo, noté que había un hueco ahí, páginas inexistentes de una historia que habita solo en el índice —o eso fue lo que mis torpes dedos encontraron. No obstante, es una joya que cuenta con un sinfín de historias de diversas culturas y partes del mundo.

De México a Irlanda, de Francia a Alemania, pasando por Grecia, Oriente Medio y Lituania, de India a China, Cuentos del Mundo es una compilación que hizo la escritora mexicana Emma Godoy de más de veinte cuentos clásicos conocidos —y no tan conocidos.

Encontrarás parábolas, fábulas, leyendas, mitos y cuentos que trascienden más allá del tiempo y del país, donde cada narración tiene un estilo único: explora El Príncipe Feliz de Oscar Wilde, una conmovedora historia de una estatua y su amiga golondrina que permanecieron juntos hasta el último de sus días; o El tesoro de los Nibelungos, que es una leyenda germana que nos narra la historia del tesoro de un pueblo de enanos del que héroe Sigfrido se apoderó al matar a “aquel monstruo que asesinaba a los que acertaban a pasar por el bosque”.

De ahí, visitamos Grecia con el Mito de Teseo y el Minotauro, que leí alguna vez en preparatoria e hice un análisis, del cual no me acuerdo para ser honesta, pero el vídeo está por ahí, en privado. También podemos ir a Dinamarca con Hans Christian Andersen y su cuento El traje nuevo del emperador: un emperador que pasó la peor de las vergüenzas al desfilar desnudo ante su pueblo pensando que portaba el mejor de los trajes.

Podemos viajar a la India con la fábula budista de La liebre en la luna, un clásico de clásicos que nos relata el origen de la figura de conejo en la luna —como su nombre lo dice, valga la redundancia. También podemos ir a China con el cuento La hormiga, el gusano y la flor, o a Japón con el cuento El caballero de la miseria. En este se nos relata una breve historia sobre Tsuneyo, que acoge en su humilde hogar a un falso monje que posteriormente lo recompensaría por su gratitud y buen recibimiento… Les haré un spoiler de este relato: el falso monje… es… falso… y… no es monje… increíble descubrimiento.

Este libro resulta una ventana a muchas historias y a diversas culturas con las que muy pocas veces conectamos. Es un libro que vale la pena leer y que, como les mencioné al inicio, podrán encontrar próximamente en la biblioteca de la universidad: no le hagan el feo ya que todo libro merece una segunda vida; incluso más, como si fuera un gato.

Y en palabras de mi madre:  Si van a dejar que algo les robe el tiempo que sea un buen libro y no el celular.

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