CREA | ULSA Oaxaca

Dossier

El pasado 22 de noviembre de 2025 tuve la oportunidad de dialogar un par de horas con los jóvenes del Grupo Representativo de Escritura Creativa de nuestra institución. Esta oportunidad no solamente me brindó un espacio para descansar de la rutina académica y los textos filosóficos, sino también para compartir con otros la pasión más grande que un estudiante de literatura puede tener: conversar alrededor de las letras.

El diálogo se inició con dos preguntas determinantes: ¿Quiénes son y qué les gusta escribir? Fuera del marco de presentación requerido para estas actividades, el propósito de estas preguntas era para conocer sus intereses, sus habilidades y los temas que realmente les apasionan. Las respuestas fueron variadas en tanto a las temáticas que escriben, algo que me llenó de admiración y alegría; los integrantes del Repre no solamente poseen la habilidad de organización y perseverancia que requiere la labor de un escritor, sino que poseen una creatividad que muchos, en edad adulta, envidiamos.

Poesía, ensayo, fantasía, terror y ciencia ficción fueron los temas que saltaron en la conversación; mencionaron también autores y libros de los cuales se han llegado a inspirar para sus propias creaciones.

Era justamente ese punto lo que deseaba aterrizar con los chicos: cómo lo que leemos, consumimos y escuchamos va enriqueciendo nuestro camino como escritores, desde la inspiración hasta pavimentar el paso para ir creando nuestro propio estilo de escritura. Mis autores favoritos y gran influencia literaria han sido J. R. R. Tolkien y C. S. Lewis, autores que, además de referentes universales de la literatura fantástica, coincidieron en vida y fueron grandes amigos. En su círculo literario INKLINGS se apoyaban para la realización de sus libros, sugiriendo cambios, perspectivas y lecturas.

Ilustración a partir de: Randy from Newbury Park, California, USA, CC BY 2.0 https://creativecommons.org/licenses/by/2.0, via Wikimedia Commons

Compartí con el Repre una selección de libros que consideré que han formado mi escritura en cuanto a temática, estilo y creación de personajes. Fue agradable también que los chicos compartieran sus propias fuentes de inspiración y permitirme sugerirles nuevos materiales.

Desde mi propia experiencia, considero que como escritores no podemos desarrollar nuestro propio estilo sin remitirnos a nuestras lecturas, puesto que nuestra creatividad puede ir naciendo de la imitación, tanto de estilo como de temática. Esto no es algo negativo, sino que representa el gran escalón hacia convertirnos en seres creadores de mundos, de historias e ideas.

Como un cierre a nuestra charla les solicité que escribieran dos o tres ideas, y al momento de compartirlo pude apreciar la diversidad de tramas que son capaces de construir y moldear tanto por su propia perseverancia literaria como con el apoyo de pertenecer al Grupo en sí. Les recomendé libros afines a los temas o aspectos de la trama que deseaban desarrollar, y para no caer también en la repetición, les sugerí igual películas que podrían visitar como ejemplos, además de música y cómics, puesto que cuando nos acercamos a la literatura podemos dejar de lado las cuestiones académicas y las pulcritudes. Porque lo verdaderamente importante es ello, la misma experiencia de la Persona Literaria: la que lee, la que escribe y siempre tiene presente lo leído (An Experiment in Criticism, Lewis). La forma en que usamos esas influencias para hacerlas propias es lo verdaderamente valioso: es así como el trabajo creativo que realizan los chicos de Escritura Creativa me ha dejado intrigada y con deseos de leerlos en un futuro.

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