Poemas haikú

Foto: Rafael Arnáiz, Epicentro
¿Qué guardamos en nuestra memoria: largos momentos de experiencias o pequeños instantes emocionales? De esto último se tratan los haikú que leerás en esta sección. Son pequeñas experiencias personales que guardaron en la memoria o dejaron partir a un lugar desconocido tus compañeras y compañeros del FIBU de Escritura Creativa.
Un haikú es una forma de poesía breve de origen japonés (lógicamente) que centra sus esfuerzos en compartir momentos del presente, en el ahora; sobre todo, en la contemplación de la naturaleza sin comparaciones extensas o alegorías falsas, simplemente lo que vemos, sentimos o experimentamos en un lugar en el tiempo o en un momento específico. Su métrica es especial: está conformada por tres versos de 5, 7 y 5 sílabas respectivamente. El primer y tercer verso son imágenes poéticas sobre la naturaleza, separadas por el segundo verso que genera contraste o conexión entre ambos. Aunque esta estructura puede considerarse algo dura, en realidad los japoneses la utilizan para describir, experimentar y capturar la belleza y sencillez de la naturaleza de manera concisa, esencial.

El haikú surge de la filosofía del budismo Zen, que centra sus esfuerzos en alcanzar el conocimiento máximo a través de la experiencia diaria, la meditación y la contemplación; evitando la racionalidad. Por esta razón, el haikú logra transmitir la simplicidad de la observación directa, la experiencia contemplativa del ser humano. Todo este arte fue desarrollado en Japón y viajó a nuestra lengua a principios del siglo XX, cuando escritores hispanoamericanos importaron este estilo poético y lo adaptaron al español. En México, escritores como José Juan Tablada, José Gorostiza y Octavio Paz experimentaron con este género asiático.
Les invito a que lean las siguientes propuestas literarias y que se atrevan a escribir sus propios pequeños poemas.
Créditos fotográficos:
Books: Chikushi Mimi, CC BY-SA 4.0 <https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0>, via Wikimedia Commons