Cine: Smoke

Fumar se ha vuelto políticamente incorrecto. Pero ¿qué pensaríamos de una película donde el cigarro y el humo son la metáfora de las fugaces conexiones humanas, las historias invisibles que no a todos se narran y, por azar, se unen?
No se trata únicamente de una referencia al tabaco. El significado es múltiple. Smoke evoca una sustancia que no se puede tocar. Es una metáfora con la que se intenta transmitir lo que puede pasar y ocurrir entre la gente.
Paul Auster
Smoke es una película de cine independiente estadounidense ambientada en el verano de 1987 en el distrito de Brooklyn, Nueva York. Durante casi dos horas nos presenta historias entrecruzadas desde una tabaquería; momentos de las preocupaciones diarias de los personajes que se encuentran y desencuentran.
Estrenada el l9 de junio de 1995, fue dirigida por Wayne Wang con guion del escritor Paul Auster y producida por MIRAMAX con poco éxito comercial. Sin embargo, cobró notoriedad en el ambiente cinematográfico, artístico y cultural de la época, ganándose un puesto especial como película de culto.
A finales del siglo XVI el marinero, escritor y político Sir Walter Raleigh le aseguró a la reina Isabel I de Inglaterra que era capaz de medir el peso del humo. Raleigh, pese al escepticismo de la monarca, tomó un cigarrillo y lo colocó sobre la balanza anotando el peso que marcaba. Posteriormente lo encendió y se lo fumó asegurando que toda la ceniza cayera sobre la balanza. Cuando se terminó su cigarro, depositó cuidadosamente la colilla sobre la balanza y anotó la diferencia de peso entre el cigarro entero y el ahora casi extinto… a eso le llamó: el peso del humo.
Paul Auster

Es así como inicia Smoke, una historia de dramas cotidianos que se entrecruzan en la tabaquería de Auggie Wren, personaje al cual confían sus problemas y que tiene que enfrentar los propios. El film nos muestra la historia de cómo consiguió su cámara fotográfica y del por qué decidió elaborar una inusual colección de fotografías —la misma vista a lo largo de 14 años— ayuda a su amigo Paul Benjamin, novelista en crisis, a terminar su próxima historia. Mientras tanto, Paul, ayuda a un adolescente afroamericano desorientado y con problemas —como una bolsa de papel cuyo contenido e historia ocasiona que lo persigan y lo amenacen— a buscar a su padre, un desolado mecánico que intenta rehacer su vida tras un lamentable accidente. Por otro lado, Auggie debe asumir la responsabilidad respecto a su antigua novia, Ruby, con la cual tuvo una hija que ahora pasa por un momento difícil.
El guion surge a partir de El Cuento de Navidad de Auggie Wren publicado en The New York Times el 25 de diciembre de 1990 y escrito por el mismo Paul Auster. Fue el director Wayne Wang quien le propuso a Auster escribir el guion de Smoke. De hecho, el final de la película es el cuento de donde todo nació.
Como las cajas chinas, la película nos engancha mostrando historia tras historia con la técnica narrativa de un cuento dentro de un cuento. Deja ver la vida de los personajes uno a uno y cómo, por cuestiones del azar, terminan uniéndose. Al mismo tiempo, no solo nos narra una historia, sino que nos muestra el proceso de contarla a otra persona, con sus verdades y sus mentiras, su propia realidad o perspectiva de los hechos.

El sociólogo Erving Goffman (1959) propone que los seres humanos portamos máscaras todo el tiempo; es decir, adaptamos nuestra historia, personalidad y hábitos al entorno —con la vida cotidiana como escenario— para influir en las relaciones interpersonales que sostenemos. En la película, los personajes no presentan toda su historia. Fragmentariamente cuentan cosas que nadie más sabía, como el origen de la colección fotográfica de Auggie Wren.
Así mismo, por instantes, la película nos deja ver las esperanzas, anhelos, frustraciones y tristezas de los personajes: su pasado, su futuro, lo que pudieron haber sido o fueron; cosas intangibles pero que pesan a sus almas. Smoke nos presenta personajes cuyas vidas se cruzan para formar una historia nueva acompañándose mutuamente para enfrentar la soledad que conlleva la condición humana. Todos comparten una pérdida, sea de la esposa o el hijo, el padre o un amor único.
Existe un momento clave de la película cuando todo pasa a ser tranquilidad al menos por un minuto. Después de una pelea caótica donde algunos secretos salen a la luz, los personajes principales están sentados alrededor de una mesa en el jardín del taller y casa del mecánico. Dejan pasar el tiempo escuchando la naturaleza y reflexionando sobre lo sucedido, reflejando la complejidad del ser humano, sus emociones fugaces y la necesidad de una pausa en el acto de fumar. Es una pausa en el caos cotidiano y el humo del cigarro flota y deja una huella en el interior de las personas.

Smoke es una película que nos invita a reflexionar sobre nuestra complejidad como seres humanos, nuestra alma e historias con un formato de cuento dentro del cuento que se trenzan en un solo lugar. Pone a la vista cómo cada persona es un mundo con mucho por decir y también mucho por callar, construyendo su identidad a través de la historia que decide contar al otro.
Smoke es una película apta para fumadores y para todo ser humano.
Créditos fotográficos:
Charcoal smoke © Tomas Castelazo, www.tomascastelazo.com / Wikimedia Commons /
Cheroot Original: Anton Gutmann Derivative work: Radomianin, CC BY-SA 4.0, via Wikimedia Commons
Mikko Oksanen / Lehtikuva, Public domain, via Wikimedia Commons
Dietmar Rabich / Wikimedia Commons / “Marl, Blick auf den Chemiepark Marl — 2016 — 1061” / CC BY-SA 4.0For print products: Dietmar Rabich / https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Marl,_Blick_auf_den_Chemiepark_Marl_–_2016_–_1061.jpg / https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/