FLAC 2026: Letras Oaxaca y Neza, musical de Noroeste

Foto: Jorge Eduardo Hernández. Representativo de Artes Visuales
Ser parte del FLAC 2026 fue una aventura inolvidable. Descubrir nuevas experiencias y vivir un increíble intercambio cultural con otras delegaciones lasallistas fue emocionante. Ver que todos compartimos el mismo interés y pasión por el arte y la cultura resultó reconfortante, pues convivir con distintas mentes significó aprender el arte del otro y reconocer el esfuerzo detrás de lo que hacen. FLAC 2026 fue un gran recordatorio de que lo que nos une como lasallistas no es solo el pertenecer a una misma red de universidades, sino el poseer un gran corazón artístico.

Por otro lado, ser parte del Grupo Representativo de Escritura Creativa es un reto. Escribir, corregir, editar y guardar suena sencillo, pero es algo mucho más complejo. Las ideas siempre fluyen, pero no siempre se logran atrapar. Pertenecer a este Representativo no es solo escribir todo lo que pensamos o imaginamos, siempre hay retos; cambiar oraciones, agregar o quitar párrafos o palabras, modificar la redacción… pero todo esto se hace para perfeccionar los textos y puedan ser disfrutados.
Durante nuestra participación en el FLAC presentamos nuestras propuestas junto con la delegación de Nezahualcóyotl, que no solo leyeron los poemas: los sintieron y los vivieron. Los integrantes del Grupo Escénico de Nezahualcóyotl lograron transmitir emoción en cada palabra narrada. El Grupo de Escritura Creativa de la Salle Oaxaca no se quedó atrás. Presentamos la antología En el filo: una propuesta literaria con nueve microcuentos. Dolor, muerte, cotidianidad y nostalgia son temas que nos acompañan día con día y que logramos plasmar en esta compilación.
Esta presentación conjunta con las y los compañeros de La Salle Nezahualcóyotl fue un encuentro de corazones y mentes que comparten una manera única de ver la escritura; también fue un espacio de apoyo para el otro, pues al final de nuestra participación nos reunimos para felicitarnos mutuamente.

En este FLAC Victoria 2026 presenciamos muchos espectáculos; por supuesto, las notables participaciones escénicas, musicales y visuales de nuestros compañeros de Oaxaca. Y también interesantes propuestas de Cuernavaca, Bajío, Nezahualcóyotl y Victoria.

Foto: Yoanna Hernandez Galaz. La Salle Noroeste
Recuerdo con especial cariño que la delegación de La Salle Noroeste nos cautivó con su presentación musical Disney: el concierto de los cuatro elementos, realizada en el Teatro Amalia G. de Castillo Ledón el día viernes 24 de abril. Los estudiantes de Noroeste seleccionaron canciones clásicas de las películas de Disney y las organizaron según los cuatro elementos: tierra, aire, agua y fuego. Reforzaron así su visión de cómo estas películas nos han ayudado a distinguir y reconocer nuestro entorno, formando distintas memorias en cada uno de nosotros.
La Salle Noroeste hizo un buen manejo del escenario, ganándose al público. Cabe señalar que las voces de todos los integrantes eran fabulosas, sorprendiendo a la audiencia con sus maravillosas interpretaciones de los clásicos de Disney. Algo destacable en esta presentación fue que se invitó a familiares de los estudiantes de Victoria, niños de los colegios lasallistas y público en general. Así, la función pudo ser disfrutada por los más pequeños y ser un dulce recuerdo para los asistentes. La verdadera magia y esencia de este espectáculo no radicó únicamente en la destreza técnica de los estudiantes y su voz, sino en la atmósfera que se creó en el teatro. Las sonrisas infantiles, los gritos emocionados de algunos estudiantes, los suspiros nostálgicos de los adultos, los aplausos espontáneos, fueron el motor que puso en marcha el escenario, y demostraron que existe una memoria colectiva que nos une como público.

Foto: Yoanna Hernandez Galaz. La Salle Noroeste
El reencuentro con la fantasía de Disney, que vinculó melodías entrañables con la tierra, el agua, el aire y el fuego propició una reflexión sobre los elementos que nos rodean. Fue así como la música se convirtió en un recordatorio de cómo las narraciones con las que crecemos configuran la forma en que experimentamos nuestra cotidianidad y cómo cuidamos nuestra casa común: la Tierra.